El adictivo Candy Crush cambió de dueño. Así lo anunció la empresa estadounidense de juegos de video Activision Blizzard, dueño de varias producciones, como Call of Duty, que comprará el juego a su competidor británico King Digital Entertainment, creador del juego de las frutas en línea.
La compra, estimada en U$S 5.900 millones, dará lugar al nacimiento de un gigante mundial de juegos de video, con presencia en 196 países. Activision se quedó con King Digital a un precio de 18 dólares por acción, lejos de los 22,50 con los que comenzó a cotizar en Wall Street en marzo de 2014.
El catálogo de Activision se completa con dos fuertes sellos: por un lado la hermana Blizzard, autora de la serie de aventuras World of Warcraft, con su propia conferencia anual y millones de fans seguidores de este género; y por otro lado, los Skylanders, pensados para los más jóvenes del hogar, informó Infobae.com.
Robert Kotick, consejero delegado de Activision, justificó la compra a través de un comunicado oficial: "Los juegos en los dispositivos móviles representan la mayor oportunidad para el entretenimiento electrónico, con un crecimiento más acelerado de lo normal. Hemos adquirido una de las empresas más exitosas.
El CEO de la compañía con sede en la ciudad californiana de Santa Mónica agregó que "los ingresos y beneficios combinados le dan solidez a nuestra posición de liderazgo, y nos convierte en la empresa con mayores beneficios del mundo de los videojuegos. Además nos proporciona un gran potencial para llegar a audiencias de todo el mundo como nunca antes se ha hecho".
El popular juego de combinar caramelos tiene una base de 158 millones de jugadores que se conectan a diario y juegan más de mil millones de partidas. Candy Crush nació en abril de 2012, tanto en su versión para Android como para iOS, y en la práctica heredó la fiebre social que había en aquel momento por la segunda edición del videojuego FarmVille. Su éxito casi instantáneo provocó que fuera la aplicación más descargada en iPhone durante 2013.